Marcela Troncoso Tango
Mi espacio para compartir mis vivencias con el tango desde la pista y los escenarios....... My place for sharing my tango experiences from the dance floor and the scene
Datos personales
- Marcela Troncoso
- Bailarina de tango. Vestuarista. Dibujante.Intereses: Arte, Historia, Viajes, Culturas-musicas-danzas del mundo. Mis prioridades: familia y amigos y mi carrera. Tango dancer. Fashion designer. Illustrator. Interests: Art, History, Travel, Cultures-dances-music of the world. My priorities in life: family and friends, my career. Website: http://www.marcelatroncoso.com
viernes 21 de marzo de 2008
Impresiones de España: Festivales de Tango de Granada y Almería
En todo caso se puede hablar desde nuestra subjetividad, y mencionar lo más objetivamente posible las características de ese evento.
Bueno, esto es lo primero que se me ocurre al hablar del Festival de Tango de Granada. http://www.eltango.com/
Por segunda vez participé en esta, su vigésima edición, del 2008. Anteriormente había trabajado en el Festival en el 2003.
Hay que hacer una mención aparte a sus organizadores, que trabajan denodadamente para literalmente "llenar la ciudad de tango". No necesito nombrarlos, porque son muy conocidos, y su alma mater es el mismo organizador de las Cumbres Mundiales de Tango. http://www.cumbredeltango.com/ Pero lo haré de cualquier manera porque creo que su trabajo merece ser reconocido incluso por quienes no tienen ningun contacto con el tango: Horacio Rébora, su mano derecha Miguel Mateos, y sus colaboradores desde Argentina, Diego Rivarola y Francisco Torne. Y todo el resto del equipo, que aportan su tiempo y energía sin límites para que todo funcione.
Es una tarea titánica la de lograr un festival como este donde todas las manifestaciones del tango están presentes, su música, su danza, su lírica....y hasta aquí, todo lo que hay en común con otros festivales...pero también su historia, su representación pictórica o fotográfica, su dimensión cultural, su manifestación concreta conectando ciudades y culturas diferentes, su impacto en lo social, e incluso su conexión con los estamentos políticos o de divulgación del conocimiento como ser las Universidades.
El Festival de Granada es todo esto y mucho más.
Un festival de contacto permanente entre el público y los artistas, no sólo a través de los grandes escenarios, sino bajándose de ellos y arribando a las plazas, a los barrios, y llegando incluso a quienes nunca se han enfrentado antes con el tango. La magia del tango envuelve a Granada, y desde esa magia se inicia un diálogo entre el tango y el flamenco, nunca tan bien representado como el encuentro entre Horacio Ferrer y Enrique Morente reiterado en esta edición, donde ambos tienen tanto para decirse, diálogo desde el cual ambas expresiones se enriquecen. Porque como bien sostuvo la presentadora del Festival, una cultura que bebe sólo de su propia fuente se empobrece....
Hasta aquí, lo objetivo, mi modesta y humilde visión como bailarina de tango contratada para participar en el festival...
Y de aquí en más mi visión absolutamente subjetiva, absolutamente parcial, y absolutamente humana...
Cómo no disfrutar de las maravillas de Granada, de la Alhambra que por segunda vez he visitado y nuevamente me ha conmovido hasta las lágrimas?
Cómo no grabarse en los ojos los paisajes de la ciudad y la Sierra Nevada de fondo?
Cómo no disfrutar de la comodidad de los hoteles asignados a nosotros los artistas, el San Antón y en mi caso el NH Victoria, o de la amabilidad y la exquisita comida de nuestro querido Braulio que nos trató en su restaurant como si fuéramos de la familia?
Cómo desconocer la amabilidad de los que no están en la organización directamente pero hacen que la cosa funcione, los sonidistas e iluminadores, el personal del teatro, los encargados de la fotografía y filmación, los ocasionales colaboradores no previstos que prestaron infraestructura e instalaciones, y la maravillosa cobertura de los medios de comunicación que ayudan a difundir las actividades? ( Permítaseme ser subjetiva otra vez: mi personalísimo agradecimiento a los diarios "Granada Hoy" e "Ideal", de Granada, y al periódico digital El Mercurio Digital que me dedicó una nota http://elmercuriodigital.es/content/view/7975/41/)
Para quien está del otro lado tal vez sea dificil entender lo que estos pequeños grandes detalles aportan a los artistas, no sólo en el sentido de distendernos durante nuestro trabajo, sino en el sentido más amplio de disfrutar de la vida, que para nosotros es esto, lo que transcurre entre función y función, parafraseando a Lennon que decía que la vida era lo que transcurría mientras estábamos haciendo grandes planes a futuro.
Y cómo no valorar las amistades que uno va generando al encontrarse en el mismo festival, y en las Cumbres del tango con amigos artistas provenientes de las más diversas latitudes, con organizadores de festivales y eventos de tango y con representantes políticos que entienden la importancia que tiene la cultura en la comunicación entre los pueblos, algo que hoy más que nunca habría que promover sin escatimar esfuerzos?
La lista de amigos artistas participantes sería interminable y todos ellos ocupan las páginas de la programación de ambos festivales. Si puedo tan sólo recordar a alguno en representación de todos, y creo que estarán de acuerdo conmigo, quiero mencionar al sr. Horacio Ferrer que como siempre nos ha conmovido y ha movilizado nuestras emociones sobre el escenario y fuera de él, y nos ha llevado a la reflexión desde cada una de sus palabras, y junto a él a su esposa Lulu, que ya pasa a integrar para mí esa lista de la gente imprescindible, que uno ve de tanto en tanto pero que llevamos siempre en nuestro corazón por su sensibilidad y su afectuosa y absolutamente honesta manera de ser.
No quiero dejar de mencionar la participación activa y comprometida de diferentes representantes de diversos estamentos políticos y sociales que llegaron hasta Granada para compartir esta explosión de tango.
Representantes como la Fundación Patagonia y Tango, en las personas de sus creadores Miguel Roldán y Silvia Barbosa, fundación encargada de la realización de la Cumbre Mundial del Tango del 2009; las autoridades políticas de la ciudad y del festival de Seinajoki en Finlandia y el sr. Julio Vallejos de la misma Universidad que ya trabajan en pos de la Cumbre Mundial del Tango del 2011; el Sr. Wilson Velez , presidente de la Asociación organizadora del Festival de tango de Medellin a cargo de organizar la Cumbre especial del 2010 en esa ciudad; las autoridades políticas presentes, entre tantos otros el Ministro de Cultura y titular del Ente de Turismo de Buenos Aires, Hernán Lombardi, el Ministro de Turismo de la Provincia de Rio Negro Omar Contreras, el Consejal de la ciudad chilena de Valparaíso Sr. Jorge Castro que tan amablemente fuera anfitrión en la pasada Cumbre Mundial del Tango del 2007, el diputado Avelino Tamargo de la Legislatura de la Ciudad autónoma de Bs. As. y por supuesto el Alcalde de Granada, Sr. Torres Hurtado.
Creo que sin expresar todas estas "subjetividades" no podría valorar realmente este festival de Granada, y el inmediato posterior de Almería, pocos días después, en su exacta dimensión.
El Festival de Almería, si bien algo menor en dimensión por ser más joven sin duda esta llamado a ser otro festival referente en Europa. Almería, ciudad que visitaba por primera vez, ofrece un entorno natural y social tan resplandeciente como el de Granada. Y desde el accionar de su Alcalde el Sr. Luis R. Rodriguez Comendador, y las autoridades de cultura de la ciudad sra. Lola de Haro y de la Universidad, el Festival seguirá creciendo hasta transformarse en uno de los eventos más atractivos de la agenda cultural del sur de España.
Me quedo con una frase que el Diputado de la Legislatura porteña utilizó para calificar el titánico trabajo de organización de estos festivales. El habló de "los que hacen patria", los patriotas que llevan su cultura a los lugares más remotos.
Y un poco todos nosotros, los empecinados en hacer tango en todos lados, somos de esta forma patriotas, en una nueva acepción que toma hoy la palabra...
Mis infinitas gracias a todos, a los organizadores, a los que pusieron hasta el más mínimo grano de arena, al público que nos aplaudió desde la cómoda butaca o de pie y soportando el frío en las plazas, a los medios que nos rescataron desde la palabra o la imagen, a los artistas por compartir el stress previo a los shows y el abrazo después de ellos, a los milongueros y milongueras, a los empresarios que auspician, a los políticos que apoyan desde las instituciones, a los catedráticos que apuestan al tango como una expresión cultural invaluable....
En fin, a los que suman, a los que creen y crean, a los que bailan como si nadie los estuviera mirando...
jueves 18 de octubre de 2007
La vida es un tango
Si me pidieran una definición de la vida diría: la vida es un tango.
He bailado tango desde antes de bailarlo. Al principio sólo escuchándolo de niña, y tal vez por eso está tan enlazado a mi vida y a mi infancia. Y luego tímidamente en mis primeras clases.
Me he enamorado al son de un tango.
He perdido un gran amor al son de un tango.
El amor ha vuelto a mi vida al son de un tango.
Hoy no puedo imaginarme un solo día de mi vida sin su magia.
Desde hace muchos años el tango además de mi gran pasión se ha convertido en mi profesión y me ha llevado a recorrer mundo. Pero no hay nada que disfrute más en la vida que volverme anónima, lejos de las luces de un escenario, y abrazarme a un desconocido para compartir juntos tres minutos de absoluta intimidad y magia.
Cuando bailo todo desaparece, no hay límites, todo parece posible. Y los problemas cotidianos ya no existen. Sólo la música, y la magia de las palabras que sin que te des cuenta se van volviendo propias, porque a medida que transcurre tu vida te vas viendo reflejada en muchas de sus letras, y cada vez más.
Como decía Troilo...el tango espera. Tal vez no lo entiendas hoy, pero llegará el momento en tu vida en que va a escuchar un tango y vas a darte cuenta de que tu corazón late al mismo compás y que tu historia parece la letra que estas escuchando.
Y te vas a dar cuenta que en su música y su letra recuperas tu infancia, tu barrio, tus seres queridos que ya no están, amores, momentos tristes y momentos felices. Y que al bailar, con todo eso en tu corazón tu cuerpo alcanza la plenitud y la libertad absoluta.
martes 26 de junio de 2007
Los festivales...como espectador


Lugares de estar fuera del espacio de la milonga, donde la gente pueda charlar, distenderse y también hacer contactos y negocios. Mucha gente va a los festivales sólo para eso.

miércoles 13 de junio de 2007
Backstage 1: De lesiones y médicos

Cualquiera podría pensar: Marcela vive en Suecia, tecnología de avanzada, los más sofisticados métodos de diagnóstico y tratamientos médicos, un tema menor como es una lesión en una rodilla se resuelve en minutos, o bueno al menos en un par de días.
Yo también pensaba lo mismo. Aunque después de vivir ya un par de años aquí tenía mis dudas. Ya había estado un par de veces en una guardia intentando ser atendida, y había pasado por consultas médicas normales con turno preacordado.
Y confirmé mis sospechas. AUN LOS PAISES DEL PRIMER MUNDO TIENEN GRAVES FALENCIAS EN TEMAS TAN BASICOS COMO LA SALUD.
La lesión ocurrió a partir de un ensayo intensivo de varias semanas. Un viernes después del ensayo presentí que estaba llegando al límite del stress, pero no escuché a mi intuición. El sábado no contenta con todo lo que había bailado ultimamente cruce "el charco" ( el Oresund, el brazo del mar que separa Suecia de Dinamarca) desde Malmö hasta Copenhage, para bailar seis horas!!!!! en el Festival de Copenhage hasta las seis de la mañana. Tenía una excusa válida: quería saludar al Pájaro y Mecha. Volví a Suecia realmente cansada para dar dos clases el domingo por la tarde, de dos horas cada una.
Cuando empecé la segunda clase ya sentía molestias en mi rodilla izquierda. Y cuando terminé la clase ya no pude bailar más. Me quedé en la milonga que hay después de mis clases charlando y con la pierna sobre una silla.
Y allí comenzó un largo peregrinar que paso a relatarles suscintamente.
Lunes. Estuve en cama sin moverme, y rogando que sólo fuera un exceso de entrenamiento, una cuestión muscular que se necesitara un día de reposo. Pero no fue así.
Martes a la mañana, siete y media de la mañana. Entre bostezo y bostezo, llamar a Vardcentralen (el centro médico que me correspondía por cercanía) Cuál es el problema, aqui no tenemos especialista en Ortepedia (en Suecia no existe Traumatologia sino Ortopedia) debería consultar aquí con su médico de familia, cómo que no eligió médico de familia, no le llegó la cartilla, bueno llame mañana para que le destinemos uno.
Miercoles. Un dolor insoportable en la rodilla. Malhumor en aumento porque había perdido mis clases de salsa del martes (hasta ahí no me imaginaba como seguiría mi historia). Venda elástica y analgésicoespecial para deportistas cada cuatro horas recomendado a priori por la farmacéutica.
No logro comunicarme con Vardcentralen. Tomo la decisión desesperada de ir al Akuten, Centro médico de urgencias en español. Y voy a la división Ortopedia. En taxi porque no puedo caminar. Y otra vez lo mismo. Dos médicas jovenes: cuál es el problema, tiene inflamación, puede caminar, cómo fue, cómo lo sintió al principio. Todo esta pesquisa transcurrió estando yo parada del otro lado de la ventanilla, para que determinen si era lo suficientemente urgente o no. Como no supe decir cómo fue, ni cuándo sucedió realmente, consideraron que no era un caso grave que justificara atención de urgencia. Y después me enteré que tenía que llegar al menos con una fractura expuesta para que me atendieran allí.
Juro que no pensé en buenos términos de sus respectivas madres cuando me recomendaron volver a intentar en el Vardcentralen. Pero después me sentí afortunada cuando me enteré que una anciana que se había caído estuvo esperando ocho horas!!!! para que la atendieran. Me lo confirmó el taxista que me llevó en el acto al Vardcentralen.
Yo sabía que era en vano porque a esa hora, después del mediodía ya ningún médico iba a atenderme. Pero persistí en mi intento, llevada otra vez por la desesperación.
Al llegar allí, un cartel en la ventanilla anunciaba "vuelvo enseguida" .Me sentí casi como en Argentina. Pero estaba en Suecia. A esta altura de los acontecimientos parecía una carrera de obstáculos o una prueba a mi capacidad de supervivencia en el norte.
No fue tan enseguida, pero finalmente me atendió la recepcionista, me dijo que no había médicos pero que podía hablar con la enfermera que entendía lo suficiente del tema. Sientese en la sala de espera.
Me senté. Esperé. Un muchacho nigeriano que también estaba allí al rato se fue enojadísimo porque no lo atendían. No logré preguntarle cuánto hacía que esperaba. No aparecía nadie, ni médicos, ni enfermeras, ni siquiera la recepcionista. Y ya no quedaba nadie en el lugar, ni siquiera pacientes.
Al rato apareció la enfermera, y muy sonriente me dijo, bueno si no hay nadie más es tu turno. Me apresuré a seguirla rengueando antes de que decidiera dejarlo para otro día.
Y este es el momento inolvidable para mí de esta anécdota.
Después de algunas preguntas, me quité la venda para mostrarle mi rodilla que a esa altura
estaba realmente inflamada.La mujer miró la rodilla y se quedó perpleja, como si nunca hubiera visto una rodilla en su vida, sin saber que decir ni que hacer. Sólo tenía los ojos clavados en la rodilla y no decía nada. Me di cuenta que del tema no entendía nada. Y que nunca había visto una rodilla, y que muy probablemente ni siquiera fuera enfermera. Y que allí no terminarían mis desventuras.
Resumen: tenía que llamar al día siguiente otra vez a las siete y media de la mañana.
Seguí con mi propio tratamiento, todo el descanso que podía, hielo, y venda elástica.
Jueves. LLamo temprano, esperando conseguir un turno para el mediodía. Me informan que como no había elegido médico de familia me habían asignado a una doctora, la que ellos quisieron, pero que hoy no estaba. Y que llamara mañana. Y que si era tan urgente fuera al Akuten.
Me sentí como un perro persiguiéndose el rabo, una historia de nunca acabar.
Mi dolor iba en aumento. Pero ya no lograba determinar que parte del dolor era la lesión propiamente, y que parte era el miedo a que fuera algo grave, por ejemplo un problema de ligamentos o de meniscos. Mi herramienta de trabajo, como bailarina son mis piernas, y no podía sacarme eso de la cabeza.
Tuve que dar una clase por la tarde que no pude suspender como había hecho con el resto de mis actividades de la semana.
Viernes. Mi última esperanza, si no me atendían hoy iba a pasar el fin de semana sin saber que pasaba con mi rodilla. LLamo temprano, y después de decirme que hoy tampoco está mi médica de familia, y después de escuchar mis ruegos consienten en que me vea otro médico. Me dicen que no es ortopedista, pero que entiende del tema. Pensé inmediatamente en la enfermera que también entendía del tema. Cerré los ojos y pensé que no había nada que pudiera hacer, excepto tomarme un avión al día siguiente y aterrizar en la guardia del Hospital Vicente Lopez, en Buenos Aires. Sí: uno de los tan cuestionados hospitales públicos de Argentina, sin recursos, sin vendas, pero con médicos y enfermeras de verdad, con aparatología suficiente, y con verdadera empatía por el paciente, donde nadie es rechazado aunque no chorree sangre, donde nadie espera más de veinte minutos en una guardia de urgencias.
Y allí voy, dispuesta a todo con tal de saber qué pasa.
El médico me hace las preguntas de rigor. Me hace los examenes de rigor (que yo misma me había hecho, flexión, extensión, torsión hacia un lado y hacia el otro) localiza después de un rato el punto de dolor que yo ya sabía dónde e
staba. Y finalmente , después de una semana de intentos fallidos, recibo un diagnóstico: ligamento inflamado por exceso de entrenamiento. No es necesario ningún estudio, porque el médico considera que no sólo necesito descanso y cuando le muestro el analgesico que estoy usando le parece bien. Creo que cualquier cosa que le mostrara le parecería bien. Siga con eso. Pero, aclara, sólo para ponerme los pelos de punta, si en dos semanas no se va, vuelva....Volver? Jamás, pensé. Creo que prefiero el Hospital Vicente López.
A las dos semanas aún tenía dolor, aunque menos a fuerza de descansar, usar el analgésico y la venda.
Ya pasaron casi tres semanas y recién ahora estoy retomando mi ritmo normal de clases y entrenamiento. Pero nunca supe con certeza qué pasó, ni se solucionó completamente.
Moraleja: Si es bailarín no se lesione en Suecia. Es más, por las dudas ni siquiera venga a Suecia. Porque todavía no tengo experiencia suficiente en otros ámbitos para poder trasmitirle.
Comentario: No hay tierra como la mía.
miércoles 23 de mayo de 2007
Tango tradicional, tango nuevo

No se le puede pedir a alguien que esta dando sus primeros pasos de tango en cualquier lugar ajeno a Argentina que entienda el espiritu que animaba a los milongueros de Villa Urquiza, sin que hayan visto bailar a Lampazo, o a Margarita en el Sunderland. Y mucho menos que se imagine la marca sutil con los dedos que muchos de ellos tenían como un sello de fábrica, en épocas donde incluso ya se superó la marca con el torso.
Yo veo el tango como una vida en evolución.
Una vida que pasa por distintos momentos. Tango-milonga, orillero, canyengue? Por qué no considerarlos como un paso imprescindible para lo que vendría luego. Desde mi óptica el ocho sin pivot o con pivot no serían más que distintas formas de interpretar un mismo movimiento.
Gloria y Eduardo me enseñaron a respetar y entender los viejos estilos. Y con esas herramientas en la mano es fácil darse cuenta de que la velocidad en las piernas que tienen los voleos de hoy en día es la misma velocidad y muchas veces el mismo dibujo sobre el piso que se bailaba cien años atrás. Piernazos? Nada nuevo. Seguramente ya todos hemos visto el video donde el Cachafaz los pone en práctica.
Milonguero, confitería o salón? Y ya no importa discutir cual de estos nombres se acuñó antes. Todos son auténticos y reflejan una forma de entender el tango distinta, que surge no sólo como una concepción filosófica, sino como una forma de relacionarse dentro de la pareja dependiendo del entorno (el espacio físico, el ambiente sicológico, la música, etc..) Las confiterías del "centro" no tenían nada en común con los clubes de barrio, y allí tendríamos que intentar buscar el por qué de los estilos. Pero si vamos a la realidad concreta, los movimientos, las figuras, el abrazo...realmente son tan distintos?Cuando la generación de artistas del tango que cautivó al mundo viajando con "Tango Argentino" , Copes y Nieves, Nelida y Nelson, y todos los demás, introdujeron elementos y posiciones de la danza clásica en el tango, los más ortodoxos deben haber puesto el grito en el cielo. Cuando el tango dejó por instantes el piso para alcanzar la acrobacia los mismos ortodoxos habrán puesto aullidos entonces. Pero, es disvirtuar un objetivo artístico buscar inspiración en otras danzas? Es un pecado mostrar habilidad técnica sobre el escenario, o dejar entrever en un salto o un truco las horas de ensayo y transpiración que hay atrás?
Y después llegó la influencia del contemporáneo. Y escuchabamos decir a muchos autotitulados milongueros "Y con tanto bailarín suelto que sale del Colón o del San Martín o del Teatro Argentino de La Plata, y no tienen trabajo, que se puede hacer..."
Bendita sea la evolución, que es lo que permite que la vida renazca cada vez con más fuerza.
Hay tantos escenarios y tantos públicos y tantos alumnos como estilos en el baile o en la música, o en la lírica, puedan imponerse. Ningun estilo debería intentar anular a otro, sino nutrirse unos de los otros. Como lo hemos hecho desde un principio inconcientemente. No hay lugar entonces para ninguna discusión.
Lo importante es respetarse a si mismo, no intentar por snobismo incorporar algo que uno no siente en ese momento, no importa lo antiguo o moderno que sea temporalmente ( Y dije que no siente en ese momento, porque la percepción y el interés en algo cambian, y lo que hoy nos parece absolutamente ajeno mañana puede resultarnos cercano y en un mes resultarnos familiar y en medio año imprescindible)
Y respetar los espacios donde uno va a desarrollar ese baile. Un estilo de abrazo cerrado y juegos de pies milimetricos no se adapta para los grandes escenarios porque la distancia al público, las dimensiones de la escena y las luces lo hacen desaparecer. Un estilo de abrazo muy abierto o con cambios de abrazos, y donde las piernas de ambos se desprenden del piso libremente en todas direcciones no se adapta fácilmente a las pistas, a menos que uno haya circulado todos los vericuetos de los estilos cerrados antes y tenga recursos suficientes para moverse con fluidez independientemente de cuantas parejas tenga alrededor.
Esto no quiere decir que hay estilos que sólo se pueden bailar en salón o otros que sólo sirven para exhibiciones o escenario. Esto quiere decir que hay que tener "horas de vuelo" para adaptar cualquier baile a cualquier pista. Y que la única regla inamovible es el respeto, por uno mismo, por el compañero o compañera y por las otras parejas.
Vuelvo entonces a la pregunta inicial: tango tradicional o tango nuevo? Ambos, y los que vengan después del nuevo también. Pero así como para aprender a correr, a esquiar o a patinar hay que aprender a caminar primero; de la misma manera para adoptar ejes inclinados de los que nos exigen las volcadas o las colgadas tenemos que tener perfecto control del eje vertical. Y de la misma manera para cambiar el abrazo o hacer soltadas necesitamos tener un control absoluto y total del abrazo original.
Hay una progresión en el conocimiento que es ineludible, primero vienen las letras , luego las palabras, luego las oraciones, y luego La Divina Comedia. Intentar enseñarle a un analfabeto frases enteras de memoria es un total sinsentido. Entonces sugiero que no perdamos de vista las fuentes. De la planta del pie apoyada en el piso sin movimiento ninguno es de donde surge todo lo demás.
Y sigamos bailando, el estilo que sea como queramos llamarlo....
Jugar de local o de visitante?

Llegué como tantos otros bailarines, de gira, buscando nuevos horizontes. No era la primera vez que estaba en Europa. Y conocía las posibilidades que ofrecía, pero también los desalientos que genera, sobre todo cuando uno empieza a jugar de local. Ya había vivido en Madrid en el 96 dando clases de tango. Y había comprendido que no importa cuanto hayas hecho antes: si te radicás en un nuevo lugar hay que empezar de nuevo. Lo anterior sirve como experiencia. Pero no garantiza nada.
Y aunque no tenia previsto quedarme me quedé. No tenia al principio muy claro dónde encontraría mi rumbo, ni cual sería mi estrategia. Deambulé un tiempo, intentando intuir cuál era mi lugar, Francia, España la tierra de mi madre. Hasta que llegué a Suecia.
Hasta entonces Suecia era un lugar remoto que sólo existía para mi en los mapas, uno de los lugares más fríos del planeta.
Para quien ha intentado empezar de nuevo en algún lugar no es nuevo escuchar los problemas de idioma (a pesar de mi inglés bastante bueno) de racismo (a pesar de tener en mi mano un pasaporte europeo desde que tengo 12 años) y de adaptación en general ( inviernos con nieve y pocas horas de luz, horario de cena a las 6 de la tarde, estricto cumplimiento de las normas sin importar lo absurdas que resulten en determinadas situaciones).

Tampoco es nuevo para los artistas que cambian de lugar escuchar de otros problemas como la competencia absurda que se genera obstaculizando cualquier intento, cualquier proyecto. Las cosas más sencillas, que en Buenos Aires se resolvían con un simple intercambio de llamados telefónicos, se vuelven interminables e imposibles de resolver sin contar con ayuda de alguien imbuido en la cultura local.
La imagen que tenía de Suecia, como un país de avanzada se confirmó en gran parte. Pero cuando empecé a escarbar un poco, debajo de esa fachada impecable me encontré con una realidad no muy distinta a la nuestra, a nuestro conocido estilo sudamericano. La cultura en manos de muy pocos, por supuesto suecos, el presupuesto cultural bajísimo ( se invierte más dinero en sueldos, si sueldos, para que las madres tengan hijos, que en cultura) El amiguismo flotando por doquier. Los estipendios y becas culturales sólo destinados a los locales.
Decidí que no había manera de luchar contra eso. Pero no por eso huí. Me quedé, y fui creando muy de a poco y como pude mi pequeño, minúsculo espacio, mi lugar de trabajo, sin pedir ninguna clase de ayuda, sin confiar nada más que en mi esfuerzo y mi talento. He trabajado innumerables horas sólo para conseguir un lugar. Y esto lo cuento para aquellos que dicen: "Ah, estando en Europa todo es más fácil" o "irse de gira es solamente tomar un tren y cruzar de un país al otro en una hora"
Una vez Gavito me dijo en la Milonga del Ángel en Nimes: "Piba, para qué te vas a quedar a vivir acá? Nunca te van a respetar siendo local"
Seguramente esas palabras eran muy atinadas en ese momento y podrían haber cambiado mi vida, y hoy estaría milongueando en Buenos Aires y trabajando con los turistas que llegan allá.
Pero los partidos se ganan de local o de visitante, se ganan por el esfuerzo, por los años que ha invertido uno en ganarlos. Nada es gratis, y menos en una actividad tan competitiva como se ha vuelto hoy el tango. Claro, además está la suerte personal de cada uno, que va marcando otras cosas en la vida, marchas y contramarchas. Y también esta la habilidad para el marketing, la forma de vender ese producto que es uno mismo.
Así que he dejado de pensar si conviene ser local o visitante. Nada esta garantizado de ninguna
manera. Lo único a lo que podemos apostar es a nosotros mismos.Por ahora, por hoy, en este instante....Eso es lo que cuenta. El pasado paso y el futuro no nos pertenece....lo único real es el presente, este instante. Y hoy estoy acá. Y voy a bailar con todas mis fuerzas, con toda mi pasión, con todos los años de milongas que llevo sobre mis hombros, y con el siglo de tango que me llevó a estar hoy aquí. Bailar el mejor tango de mi vida, a cada instante




